Acoso sexual en el trabajo
Para empezar, nos cuesta mucho más que a los hombres, conseguir un puesto de trabajo en condiciones, con un salario inferior, y si por una remota casualidad, llegamos a un puesto digno, es por que hemos pasado por la piedra de media empresa hasta llegar a él.
Una vez que estamos ahí (sea el puesto que sea), ya se da por supuesto que tenemos que aguantar lo que sea para mantener nuestro puesto de trabajo, y si el jefe viene caliente de casa ese día, todo vale.. desde miradas descaradas, comentarios subidos de tono, acercamientos con cualquier excusa, u oportunas reuniones a puerta cerrada en su despacho para hablar del tiempo en Kuala Lumpur)
La última Encuesta de Población Activa, con datos de cuatro trimestre de 2005, indica que en España hay 8.425.000 trabajadoras, por lo que según este estudio 1.310.000 mujeres han sido víctimas de estos abusos.
El estudio diferencia tres tipos de acoso: leve (chistes de contenido sexual, piropos o comentarios picantes, una petición reiterada de citas, un acercamiento excesivo, o gestos y miradas insinuantes), grave (hacer preguntas sobre la vida sexual, hacer insinuaciones sexuales, pedir abiertamente relaciones sexuales sin presionar, o presionar tras la ruptura sentimental con un compañero) y muy grave (abrazos o besos no deseados, tocamientos, acorralamientos, presiones para obtener sexo a cambio de prebendas o amenazas, o asalto sexual).
¿Y si nos negamos y decidimos tomar cartas en el asunto?
Tan sólo en un 31,8% se solucionó el conflicto; en el 35,8% tan sólo se suavizó el problema, y en el 15,7% de los casos no se produjeron cambios.
Si os fijais y echais cuentas, esos porcentajes suman 83,3%,¿y el 16,7% que falta? Ese es el porcentaje de mujeres que se enfrentaron a ellos y acabaron despedidas..